







Llevo once años en marketing digital. He trabajado en lanzamientos de millones de euros, he llevado equipos grandes y he gestionado presupuestos de publicidad de seis cifras.
En todos esos sitios pasaba lo mismo: quien contrataba pagaba por la experiencia de alguien, y el trabajo lo acababa haciendo un becario con una plantilla. No es mala fe de nadie, es la estructura. Y esa estructura también la pagas tú.
Por eso aquí estoy yo sola. La que plantea la estrategia para tu negocio es la misma que la aplica. Trabajo desde Mutxamel, con negocios de Alicante y de toda España.
No era de ningún cliente. Era mío.
Lo abrí para probar en mi casa lo que luego iba a cobrar por hacer: publicar, mirar los datos todos los días y repetir solo lo que funcionaba.
A los dos meses estaba monetizado. Llegó a 34 millones de visualizaciones en 28 días, 1.331 € de ingresos en ese mismo mes y 40.364 suscriptores en tres meses.
Lo que te proponga, lo he probado antes en lo mío.
No hago de todo. Hago estas nueve, y cada una tiene su página con lo que incluye y lo que cuesta.
Posicionamiento web para que te encuentren en Google justo cuando buscan lo que vendes.
Posicionamiento en IA: que cuando alguien le pregunte a ChatGPT por tu sector, salga tu nombre.
Diseño web pensado para vender: rápida, clara y hecha para que quien entra acabe escribiéndote.
Campañas de Google Ads con el dinero puesto donde hay intención de comprar, no donde hay clics.
Publicidad en Facebook e Instagram para traer clientes, no seguidores.
Qué publicar en Instagram y en YouTube, cada cuánto y para qué, con los números delante y no a ojo.
Escribir a quien ya te dejó su contacto, que es el que más barato te sale. Secuencias de correo y de WhatsApp que venden sin pagar por cada clic.
Un cliente que escribe un domingo por la noche y nadie le contesta hasta el lunes ya ha hablado con otros tres. Monto lo que responde, cualifica y hace el seguimiento sin que tú estés delante.
Cuando no necesitas que ejecute, sino que te diga qué hacer. Miro tus números por dentro y salimos con un plan y un orden.
Cuatro pasos. Sin reuniones de relleno y sin informes que no vas a leer.
Qué vendes, a quién y de dónde te entran clientes hoy. Luego miro tus números por dentro. A veces de ahí sale que tu problema no es el que creías.
No se hace todo a la vez. Se arranca por lo que antes te traiga un cliente.
Yo. La misma persona con la que hablaste el primer día. Sin pasarte a nadie y sin plantillas.
Cada mes. Lo que no funciona lo cambio; lo que funciona se escala.
Le pedí a Rober tres frases por escrito para esta web. Me mandó esto. Está entero y sin cortar, tal como me llegó.
“Hola, ¿cómo te encuentras? No sé muy bien si me conoces o no. Me llamo Roberto Gamboa y llevo en el entorno digital desde 2014, 2015, ya son muchos años. Quiero hablarte de una persona que, si estás viendo este vídeo, entenderás quién es: Vero.
Seguramente sea la persona que más tiempo ha trabajado con ella, y que la conoce de antes. Sé cómo trabaja perfectamente, porque las hemos visto en todas. En todas es en todas: momentos buenos, bonitos, malos, regulares, horribles y maravillosos.
Y honestamente, no tengo por qué mentirte, porque ya no trabajo con ella. No nos debemos nada, ni el uno al otro ni el otro al uno. Pero tiene características que hacen que sea una profesional por encima de la media.
Por ejemplo, la experiencia. Es muy difícil que alguien lleve en este mercado desde 2015 viendo todo lo que ha visto: lanzamientos, evergreens, copy, funnels, tráfico, equipos grandes, equipos pequeños, eventos presenciales. Creo que tiene una experiencia inusual en este mercado.
Y si tuviera que destacar algo por encima, y para mí esto es imprescindible, es que está muy orientada a performance. Que quiere decir que no es la típica persona de equipo que cumple el expediente, tacha la tarea y se va a la siguiente, o que está más centrada en dejarle claro al jefe que ha hecho la tarea. Busca que la tarea convierta. Que si se hace un email, va a ser un email bueno. Que si se hace una landing, va a ser buena. Que si diseña la estrategia, está de verdad pensada.
Eso no es común, no es usual, y creo que es una persona recomendable para negocios que vayan en serio. Requiere que el negocio vaya en serio: que tenga un plan de escala, seriedad, buenos productos, que quieran invertir, que vayan a por todas.
Así que esta es mi opinión. Espero que te sirva. Y ojalá todo vaya bien.”
Gente que me ha tenido trabajando con ellos. Con nombre y empresa: están en LinkedIn, por si quieres preguntarles.
Es muy difícil que alguien lleve en este mercado desde 2015 habiendo visto todo lo que ella ha visto: lanzamientos, evergreens, copy, funnels, tráfico, equipos grandes y pequeños, eventos presenciales. Tiene una experiencia inusual en este mercado. Y es una persona recomendable para negocios que vayan en serio: con un plan de escala, buenos productos y ganas de invertir.
Es el del vídeo de aquí arriba
Vero es una profesional con una sensibilidad, criterio y capacidad crítica especial, de esas que encuentras pocas en el camino. Tuve el placer de contar con su buen hacer en Kimoon, y su foco fue conseguir que cada euro invertido por el cliente, en un mundo complejo como el del marketing B2B, retornase multiplicado. Es alguien con quien siempre merece la pena contar.
Con pocas personas he trabajado con un nivel de compromiso, visión estratégica y ojo fino para el detalle como Vero. Cuando la contrates, solo espero que estés preparado para hacer frente a la cantidad de oportunidades que van a llegar a tu negocio.
Vero trabaja de una forma cercana desde la primera toma de contacto. Documenta todos sus avances y te lo explica de forma muy clara y didáctica. Se implica como si el negocio fuera el suyo propio. Estamos encantados con la nueva web y seguimos trabajando con ella para el posicionamiento SEO. Muy recomendable.
Cuéntame qué vendes, a quién, y qué has probado ya. Miro tus números y te digo qué haría yo y por dónde empezaría.
Y si veo que no puedo ayudarte, también te lo digo.
Cuéntame tu caso